domingo, 20 de noviembre de 2016

Lanzamiento de Bandada de Pelícanos, 22 noviembre 2016

Invitados al MAC, 22 de noviembre, 19:30 horas.
Novela. Bandada de Pelícanos.
se agendan.
Gracias.

Un fragmento:



     "De pequeño, cuando vivía en Belfast, estábamos a dos horas de la Península, en auto. Mi padre y yo, habitualmente los domingos,  hacíamos el recorrido. Mi madre prefería quedarse en casa, arreglando el jardín o lavando la ropa. Mi padre le recriminaba el no saber disfrutar de la vida porque ella, la mayor parte del tiempo no prestaba a atención a las cosas que se hacían sino a lo que estaba sucio o ameritaba reparación. Cuando llegábamos a la costa lo veíamos. En todo lo alto de un acantilado: el faro Fanad.  Blanco, majestuoso, insobornable. Era lo que hacía mi padre, observarlo durante horas, mientras bebíamos gaseosas o jugo de frutas, después de pelotear un poco en el sendero de césped que habían creado para que sus visitantes descansaran. En ese lugar mi padre me comentó que nos iríamos hacia América, que las cosas estaban listas para emprender el viaje. Yo hice como si no hubiese escuchado sus palabras, lanzaba la pelota una y otra vez al aire y contemplaba el faro Fanad, su construcción circular, su silencio, buscando en él una forma de rescate. Es ni más ni menos a lo que puedo comparar a este muchacho. Jiménez. Granito puro. Todo en él es fuerza natural. Un defensa central que vigila  los ataques del enemigo, que advierte a sus compañeros lo que va a ocurrir, además de adelantarse a la jugada, presentirla, cortarla. Punto alto en el cabeceo defensivo y ofensivo. Un líder dentro y fuera de la cancha.
     Conclusión: frío, irremplazable, nunca se sale de las líneas que debe cumplir, pieza clave del equipo."


sábado, 15 de octubre de 2016






Qué grata sorpresa. Mi nuevo libro terminado, Bandada de pelícanos, próximo lanzamiento, los mantendré iformados, será en noviembre.

sábado, 8 de octubre de 2016

¿Qué miras amigo? Carta a mi perro.




¿Qué mirabas amigo? ¿Qué pensabas? No lo sé, quizás en esa nubecita que se había instalado en tu ojo y no te dejaba ver bien, o en tu respiración, que ya era un poco entrecortada. Recién habías vencido un cuadro de insuficiencia respiratoria terrible y habías logrado convencer a tu corazón que siguiera latiendo y te pusiste de pie, como Rocky en el décimo asalto con Apolo Creed, o como el verdadero luchador y amigo que siempre fuiste. Si tal vez, lo hiciste por nosotros, para darnos unos días más. Y hasta te diste el lujo de jugar a la pelota. Pero yo sí sabía en qué pensaba cuando te tomé esta foto: que sería la última. Y no me equivoqué. Te fuiste un domingo, ya hace más de un mes, en agosto, que tiene la mala costumbre de llevarse a seres queridos. Uno siempre piensa: “tu perrito se va a morir un día”, y aunque uno crea estar preparado, el impacto es semejante al que una piedra le hace a un vidrio de una ventana. Le queda a uno recoger los pedazos y reconstruirlos, aunque existen algunos muy desmenuzados, lo que implica que el corazón no quedará igual. Pero ¿sabes qué amigo?, mientras recogía los fragmentos sonreí varias veces. Me diste muchos sábados. Inconscientemente  me los fuiste robando. Día de paseo, de baño, de playa, de juego, en fin, fuera, claro, del día a día, cuando me acompañabas mientras yo escribía, o cuando corríamos en los amaneceres o en las noches. Tengo el registro: 1035 salidas a correr en los 10 años y más, y 3628 kilómetros. No faltaron dificultades. Alguna vez mencioné que nos agarró una mega lluvia, con rayos que parecían caer a nuestro lado, o esa jauría de perros que nos atacó. O judas (así le pusimos al perro negro de un terreno con el que siempre te bronqueabas) O ese gran pastor rojo que se quiso propasar contigo pero que lo paraste en seco. O ese salto extraño que pegaste a un lado para avisarme que teníamos a un metro a una serpiente de las enormes. Sí, recogiendo cada pedazo sonreía. Recordé que fuiste mi personaje para el libro Soldado G3113, que entusiasmó mucho en los colegios. Y que aparecimos juntos en la portada de otra de mis obras: “Las luces de la felicidad”. Ah, también apareciste en el diario, varias veces, y a color… y en el barrio de la Saiba cuando me preguntaban por ti me decían: ¿qué es del famoso? Y yo llegaba con el pecho hinchado a la casa. También recordé tu entrenamiento, las travesuras que le hacías al instructor. Luego fuimos uno, al menos cuando corríamos o cuando íbamos a esas escuelas a dar uno que otro espectáculo con todo lo que sabías hacer para que los niños sonrieran. Fuiste un perro maravilloso. Amaste a la familia y sacaste sonrisas  a niños desprotegidos, luego te dejabas fotografiar con ellos, y creían que eras el “Comisario Rex”. Yo no negaba las cosas para no dañar fantasías, porque al fin y al cabo tu nombre vino de una serie de mi infancia: “Corre Joe corre”. En fin, puedo concluir que te debo algo impagable: trataste, en lo posible, que yo me convierta en un mejor ser humano, aunque eso sea tarea del día a día. Es la deuda que tengo contigo y prometo hacer lo posible para no fallarte. Dicen que los perros no tienen alma, otros que sí. A mi, en el fondo, aquello no me interesa. Sé que Dios no será injusto contigo. Eso me basta. Porque energía fuiste y la energía se transforma, entonces serás, en algún lugar, un halo de luz, un suspiro, no sé, pero  así te hayas convertido en  “nada”… serás siempre una “nada” maravillosa e irrepetible que surque el espacio, una “nada” que llevaré conmigo hasta el último día.

domingo, 25 de septiembre de 2016

Participación en la feria del libro 2016 Guayaquil






Participación en la Feria Libro Guayaquil, 2016. Junto a Verónica Coello, autora de libros infantiles. Conversatorio sobre Roal Dahl, en el centenario de su nacimiento. Autor de libros maravillosos, como "Charlie y la fábrica de cocolate", "El gigante binachón", "Matilda" y otros más. Con Verónica coincidimos en su creatividad para la elaboración de escenarios ideales para niños, personajes diversos, villanos, etc. aunque también, algo de la vida personal de Roald Dahl se ve reflejada en su obra, como los niños huérfanos -o de poca presencia paterna-, como lo fue él.

sábado, 24 de septiembre de 2016




"Viaje al crater Ngorongoro"  en su visita a varios colegios. Speedwriting, Instituto Coello y Unidad educativa Daulis. Muchas preguntas. alegría y entusiasmo que demuestran que la literatura es una fiesta.

viernes, 5 de febrero de 2016

Viaje al cráter Ngorongoro, PremioDarío Guevara 2015





"Viaje al cráter Ngorongoro" Premio Darío Guevara 2015. Mejor novela juvenil publicada en el 2015.
Tratar sobre los Ñus y contar con Orcux como personaje para vencer dificultades y tener el objetivo de llegar con su manada a las aguas sagradas sorprendió al jurado.
Buena suerte para la novela. adjunto fotos. Entrega del premio. Me acompaña la reina de Quito, María Eugenia Lasso, del consejo editorial SM /Barco de vapor). Y la corbata y a camisa que utilicé para el evento.